14 de julio de 2009

Que piensan Políticos e Intelectuales Extranjeros de la Argentina

Mario Vargas Llosa:
"Argentina, un país que era democrático cuando tres partes de Europa no lo eran, un país que era uno de los más prósperos de la Tierra cuando América Latina era un continente de hambrientos, de atrasados.
El primer país del mundo que acabó con el analfabetismo no fue Estados Unidos, no fue Francia, fue la Argentina con un sistema educativo que era un ejemplo para todo el mundo. Ese país, que era un país de vanguardia ¿Cómo puede ser que sea el país empobrecido, caótico, subdesarrollado que es hoy? ¿Qué pasó? ¿Alguien los invadió? ¿Estuvieron enfrascados en alguna guerra terrible?.
No, los argentinos se hicieron eso. Los argentinos eligieron a lo largo de medio siglo las peores opciones.
Esa es la repuesta, pués el error, fue perseverar en el error a pesar de las catástrofes que se le han ido sucediendo en la historia moderna del país. ¿Cómo se entiende eso?. Un país con gentes cultas, absolutamente privilegiado, una minoría de habitantes en un enorme territorio que es un continente que concentra todos los recursos naturales. ¿Por qué no son el primer país de la Tierra? ¿Por qué no tienen el mismo nivel de vida que Suecia, que Suiza?
Porque los argentinos no han querido. Han querido en cambio ser pobres. Han querido vivir bajo dictaduras, han querido vivir dentro del mercantilismo más espantoso. Hay en esto una responsabilidad del pueblo argentino.
Para mí es espantoso lo que ha ocurrido en Argentina. La primera vez que fui allí quedé maravillado. Un país de clases medias, donde no había pobres en el sentido latinoamericano de la pobreza. ¿Cómo puede estar una pareja como los Kirchner gobernando ese país? ¡Qué degradación política, qué degradación intelectual!
¿Cómo es eso posible?"

José Brechner ex Diputado y Embajador de Bolivia:
Argentina no tiene futuro dijo José Brechner. Cien años atrás el mundo veía a la Argentina como el país latinoamericano con mayor proyección internacional. El único que por el nivel educativo de sus inmigrantes, podía llegar a competir con los grandes.
Hoy la Argentina es el fiasco más dramático del continente. Hecho que demuestra, que no son solamente las personas instruidas las que generan el progreso y desarrollo de una nación, sino que el sistema empleado para lograr su avance económico es tanto o más importante que la erudición de sus habitantes. Los europeos bajo el dominio comunista no eran tontos ni ignorantes, pero eran despiadadamente pobres.
Si bien las naciones con elevado nivel instructivo y ético suelen llegar a ser más exitosas que las que carecen de esos atributos, el trabajo es mejor remunerado y los impuestos mejor distribuidos, en sociedades donde la libertad económica es irrestricta, y el gobierno no se inmiscuye en los negocios de las personas.
La Argentina no sólo eligió el camino económico equivocado, sino que carece de principios éticos. Se dejó llevar por la angurria de poder y dinero, pisoteando los valores que hacen a una sociedad decente. Para reencauzarse, necesita por lo menos 20 años continuos de coherencia política y económica, sin sobresaltos, bajo el imperio de la ley.
Con sus actuales gobernantes la misión es imposible. En casi dos siglos la Argentina no ha logrado convertirse en exportador significativo de ningún artículo con alto valor agregado. Gracias a sus descarados e incompetentes gobernantes, continúa dependiendo del campo.
Los optimistas que hace 40 años quisieron crear una industria o comercio respetable, se encuentran hoy en peor situación económica que cuando empezaron.
Los guarismos señalan que el 26.9 por ciento de la población vive debajo del nivel de pobreza.

Mi Opinión como Argentino:
La República Argentina es un gran País. Se trata en verdad de un país enigmático, contradictorio e impredecible. Los argentinos solemos ser gente muy culta y consciente de esta situación, valoramos sus recursos y más de una vez dimos al mundo un ejemplo por nuestra profunda cultura y el espíritu abierto a todo tipo de diálogo. Aunque la vida en la Argentina se ha transformado en algo delicado, aunque la estabilidad política este hoy asegurada.
Pero es realmente preocupante, muy preocupante lo que piensan de nosotros políticos e intelectuales de otras naciones, pues hace que tengamos muchos interrogantes no fáciles de responder.

De ahora en adelante sólo el pueblo argentino tiene en sus manos la decisión de cómo afrontar los acontecimientos que vendrán.

Ahora bien, quién se atrevería a decir que no es verdad todo lo que puedan decir de los argentinos. ¿Alguien podría afirmar qué no es cierto que los argentinos somos incorregibles, por utilizar un término borgiano. El problema no es discutir si tienen razón o no, el problema es discutir cómo mejorar sin ensayar un acercamiento a la demonización de la política a la que son tan afectos algunos comunicadores de aquí y de allá, porque el problema no es de los políticos, el problema somos nosotros, los argentinos.
La sociedad que tenemos con claras manifestaciones de violencia y con sectores corruptos y de agresión permanente, no es diferente a los políticos, alguien dijo alguna vez que los argentinos no diferenciamos los sueños de la realidad, y que nuestro tiempo se escapa en la creación de ficciones, nos creemos unidos porque gritamos juntos en una plaza, aplaudimos la caída de uno u otro presidente, acusándolo de las miserias del presente. Y seguimos como país y como sociedad frenados por falta de acuerdos y de grandezas, es cierto que hay un vacio en la dirigencia que impide encontrar los caminos de la honesta representatividad política, de la equidad social y de la seguridad jurídica, de la demagogia, del despilfarro, del clientelismo, del subsidio a un sistema financiero ineficiente, y en cierto modo corrupto, de todo esto viven muchos argentinos, y ninguna nación puede salir de un descalabro como el que hoy nos agobia sin una firme determinación de la sociedad en su conjunto y, sin una voluntad de recuperación moral en la que esté comprometida a fondo la gran mayoría de la población, y sin embargo permítanme recrear la esperanza con una leyenda, una de las mas antiguas, que cuenta sobre el unico animal que no fue expulsado del paraíso, y que para protegerlo del mal se le concedió la inmortalidad, de forma que cada vez que muriera siempre resurgiera de sus cenizas mas fuerte que antes… recrear la esperanza como se le ha dado al ave fénix es para los argentinos la pronta purificación y reconstrucción de sus instituciones, en el restablecimiento de su capacidad productiva y en su retorno a la senda del crecimiento, constituye el objetivo prioritario; pero para ello debemos despojarnos de divagaciones retóricas, enfrentar la cruda realidad tal como es y empuñar con gran espíritu de sacrificio y austeridad la única arma valida que consiste en trabajar con humildad y honestidad.

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